lunes, 18 de febrero de 2013

La vida con Karma.


La vida, a veces larga e injusta, nos obliga a creer. Creer que nuestro caminar tiene un sentido, que las cosas malas que nos ocurren tienen una explicación o forman parte de un plan divino.
Y por eso existen las religiones, porque necesitamos creer. En algunas religiones hay una especie de ley, con la que, seguramente todos estaríamos de acuerdo. La famosa ley del KARMA. Esta ley nos habla de retribución por tus actos. Si tus actos son buenos con el prójimo, recibirás recompensas a lo largo de tu vida y en vidas futuras. Por el contrario si nuestras acciones son malas y perversas recibiremos castigo tarde o temprano. Es una ley o mandamiento religioso que nos regala el Hinduismo y el Budismo, entre otros, para mantenernos en el buen camino utilizando, como no, el miedo. Traducido esto al refranero español, y pa que nos entendamos,  la cosa puede quedar como, “De lo que se siembra se recoge”.
Pues bien señores budistas, les diré lo que pienso yo de esa ley;

UN MOJON.

¿Qué las personas reciben lo que se merecen?

UN MOJON.

Quizas debamos disculpar a Buda, porque no conocía España. Y es que España “is different”.
Aquí los politicos roban a espuertas, “olvidándose” de que mientras lo hacen hay personas sufriendo. Los mas privilegiados del mundo, La Casa Real, esta llena de chorizos que tienen dinero para que naden en la abundancia sus próximas cinco generaciones, pero quieren mas, y cogen todo lo que quieren.
Los bancos tiran a las personas a la calle como a perros, sin reparar en lo sentimental, y dirigidos por un hambre voraz e insaciable  de dinero. La avaricia es la única religión de estos personajes. Y ¿sabéis que les pasara a estos indeseables? Pues que la vida les regalara felicidad. A cambio de provocar la infelicidad de los demás, la vida les “castiga” con lujos y comodidades para el resto de sus días.

¿Todavía seguís pensando que la vida le da a cada uno lo que merece?.
El Karma es de ilusos que desearían vivir en un mundo ideal. Pero nuestro mundo recompensa a los “sin escrúpulos”, y estos lo saben. Lo saben muy bien.

Después de todo, no se si nos gustaría realmente vivir en un mundo donde recibamos lo que merecemos. Pensadlo bien, y tened en cuenta que nunca recibiremos lo que nos creemos que merecemos, ya que en realidad, nadie somos tan buenos ni merecemos tanto como nos creemos.

Quiza lo ideal no se recibir premios por hacer el bien, pero sin duda, los indeseables que destruyen vidas, deberian recibir toda clase de castigos divinos.